Vivir del arte
En la universidad, dije:
- No será tan difícil, vendes 10 dibujos y vives un mes.
27 años más tarde, aún sonrío.
Cuánta inocencia, cuánta energía, cuánto mundo por comer.
Las carcajadas se vuelven mueca y silencio.
Es lo malo de pensar, de sentir, de reflexionar.
En cambio ante el arte siempre es presente y eso es imbatible.
Mataría por un poco de esa inocencia hoy,
por esa energía que no tenía fin.
En verano, me parezco más a ese chaval
De cuando éramos jóvenes y aún oíamos los discos en CD
Ponerlo bien alto y abriros una birra a la salud de vuestra juventud